Hay cosas que pueden tocar tu comodidad, pero no pueden tocar el destino que Dios puso sobre tu vida.
Jeremías se sentía demasiado joven, inexperto y sin palabras. Pero Dios no le pidió que fuera suficiente; le prometió algo mejor:
“No le tengas miedo a la gente, porque estaré contigo y te protegeré”. —Jeremías 1:8 NTV
Jeremías veía edad. Dios veía naciones.
Jeremías veía inexperiencia. Dios veía influencia.
Jeremías veía una boca insuficiente. Dios vio una boca disponible.
Quizá tú también llevas tiempo diciéndole a Dios: “No puedo por mi edad, mi pasado, mis recursos, mi falta de experiencia…”.
Pero tu limitación puede explicar por qué será difícil; no tiene autoridad para decidir que será imposible.
Dios conocía perfectamente tus debilidades cuando te llamó.
Hoy cambia el “no puedo” por esta oración: “Señor, no te doy una boca perfecta. Te doy una boca disponible”.
Las lecturas son:
Jeremías 1:1 - 2:30
Filipenses 4:1-23
Salmo 75:1-10
Proverbios 24:17-20
Hay cosas que pueden tocar tu comodidad, pero no pueden tocar el destino que Dios puso sobre tu vida.
Jeremías se sentía demasiado joven, inexperto y sin palabras. Pero Dios no le pidió que fuera suficiente; le prometió algo mejor:
“No le tengas miedo a la gente, porque estaré contigo y te protegeré”. —Jeremías 1:8 NTV
Jeremías veía edad. Dios veía naciones.
Jeremías veía inexperiencia. Dios veía influencia.
Jeremías veía una boca insuficiente. Dios vio una boca disponible.
Quizá tú también llevas tiempo diciéndole a Dios: “No puedo por mi edad, mi pasado, mis recursos, mi falta de experiencia…”.
Pero tu limitación puede explicar por qué será difícil; no tiene autoridad para decidir que será imposible.
Dios conocía perfectamente tus debilidades cuando te llamó.
Hoy cambia el “no puedo” por esta oración: “Señor, no te doy una boca perfecta. Te doy una boca disponible”.
Las lecturas son:
Jeremías 1:1 - 2:30
Filipenses 4:1-23
Salmo 75:1-10
Proverbios 24:17-20