Recuerdo hace mucho tiempo, 2014, trabajando en un call center, me tocó un cliente que estaba reclamando algunos montos y situaciones irregulares con su pospago. Con las distintas personas del call que conversaron con él, siempre explicó sus argumentos de forma clara y respetuosa. Donde otros clientes "críticos" hubieran explotado por fono con ajos y cebollas, irritación,insultos, sarcasmos, soberbia, amenazas y gritos contra la empresa operadora y sus trabajadores, este cliente fue siempre educado con los asesores. Una inteligencia emocional digna. Ese señor, de acuerdo con la información que veía en pantalla, se llamaba Jhovan Tomasevic. Su nombre me sonaba del rock peruano, pero no lo seguía. acostumbrado a los clientes habituales y "críticos" ya descritos, me sorprendí gratamente. En Lima, una ciudad tan estresante, existen poquísimas personas que son respetuosas y amables con todo el mundo, en todos lados.
Nunca olvidaré cuando le pedí una foto a Jhovan... yo un poco palteado... y el inclinó su cabeza para quedar mejor encuadrado en mi celu... mis amigos de reían de la foto!!! porque parecía que era El!!! quien quería tomarse la foto conmigo jeje