La entonación espaciosa que sale entre sus dientes entronca con el símil de una soledad que se derrama en su voz tierna y a la vez inocente y a la vez enfática donde resuena la máxima afabilidad de un alma pura. Grazas.
Qué pedante e insoportable era Sánchez Dragó, hasta en su forma de hablar. Leía y recitaba como un autómata categórico, tajante, sin alma ni sentimiento. Y esa impertérrita, impasible, impávida y fría mirada junto a su burlesca medio sonrisa, típicas ambas de los semidioses que se saben superiores a todos y a todo (menos a los dioses y al universo)...
Ana María Matute, en cambio, con todo el talento que demostró tener a lo largo de toda su vida y que ensombrecía incluso al entrevistador que ese día tenía frente a ella, mostraba una sencillez, candidez y humildad que la hacían ser digna de admiración y grande, muy grande. Su llama brillaba con luz propia.
D.E.P. querida y admirada Ana María. Tu obra perdurará siempre. ❤
Que mujer más inteligente, basta observar las palabras que escoge para hablar. La Edad Media fue un mundo bello dónde no había Estados ni nada políticamente correcto
QUE PRIVILEGIO ESCUCHAR A ANA Y A JUAN EXELENTE ENTREVISTA AÑORANZAS Y MUCHOS ABRAZOS A LA ESPAÑA ESPLENDOROSA 🙅♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️♥️