Se me hace impresionante que nadie colabora ni con 200. Son pedorra por tacaños. Ánimo Caramelo a seguir demostrando a los tacaños que Dios les ama y les da algo para que no andén pelados. Dios usa hasta un Caramelo para repartir dinero incluso a los que están caldos. ¿Quien es ésa mi papá? Nada más ni nada menos que la bestia. No sólo me hacen reír, sino me enseñan un nuevo emprendimiento: La venta del 38. Sigan adelante. Generoso no sólo es el Caramelo para no andar peleando sino el que nos regala alegría, y risas hasta cuando parecemos que estamos pericos. Sigan bendiciendo a los tacaños que recompensa viene del Padre Celestial.