Hay momentos en la vida en los que sentimos que solo estamos dando vueltas: oramos, caminamos, obedecemos, pero aparentemente nada cambia. Volvemos al mismo punto, enfrentamos los mismos muros y la misma pregunta: ¿Estoy estancado? Pero lo que parece repetición, muchas veces es preparación.
Dios no estaba perdiendo el tiempo con Israel alrededor de Jericó;
estaba formando fe y obediencia.
Si hoy sientes que caminas en círculos, tal vez no estás retrocediendo tal vez estás a punto de ver caer lo que parecía imposible.
Hay momentos en la vida en los que sentimos que solo estamos dando vueltas: oramos, caminamos, obedecemos, pero aparentemente nada cambia. Volvemos al mismo punto, enfrentamos los mismos muros y la misma pregunta: ¿Estoy estancado? Pero lo que parece repetición, muchas veces es preparación.
Dios no estaba perdiendo el tiempo con Israel alrededor de Jericó;
estaba formando fe y obediencia.
Si hoy sientes que caminas en círculos, tal vez no estás retrocediendo tal vez estás a punto de ver caer lo que parecía imposible.