Un sábado de mil novecientos noventa y seis, el Tren de la Costa llevaba más gente que muchas ciudades del interior: según los números que publicó la prensa, unas cien mil personas por fin de semana. Viajaban por el viejo ramal del Bajo, entre Olivos y Tigre, en formaciones españolas, y se bajaban en estaciones que eran a la vez shopping, cine, patio de comidas y paseo junto al río. Al final del recorrido, desde mil novecientos noventa y siete, esperaba un parque de diversiones. Casi veinticinco años después, en la estación San Isidro, de setenta y cuatro locales funcionaban tres.
Esta es la historia de cómo se armó ese negocio y de cómo se desarmó. Las vías se tendieron entre 1891 y 1896 y durante décadas llevaron al tren del Bajo, que bordeaba la costa por debajo de las barrancas. En 1961, con el gobierno de Arturo Frondizi, Ferrocarriles Argentinos suspendió el servicio entre Olivos y Delta, por pocos pasajeros y altos costos. La traza quedó abandonada treinta y cuatro años. A fines de los ochenta el Estado la licitó junto con los terrenos de las estaciones; hubo un solo oferente, la Sociedad Comercial del Plata. El nuevo tren se inauguró en abril de 1995, con trocha cambiada, catenaria y un pasaje sin subsidio, mucho más caro que el de un tren común. Por esas estaciones pasaron el rey Juan Carlos de España y, en noviembre de ese año, la princesa Diana. Después llegaron el efecto tequila, la crisis de fin de siglo, el concurso preventivo de la empresa, la deuda del canon desde 2001 y la caída de pasajeros. En 2013 el Estado rescindió la concesión y la línea pasó a manos públicas.
Qué vas a aprender
— Qué fue el tren del Bajo, por dónde corría entre Buenos Aires y Tigre y por qué Ferrocarriles Argentinos lo suspendió en 1961.
— Cómo se pensó el Tren de la Costa: la licitación, la concesión a un único oferente, el cambio de trocha, las formaciones españolas y las estaciones-shopping.
— Por qué el negocio dependía más de los locales y del parque que del pasaje, y qué pasó cuando llegaron las crisis, el canon impago y la diferencia de tarifas con los trenes subsidiados.
— Qué quedó: la rescisión de 2013, la estación San Isidro con sus locales vacíos y una universidad adentro, el anuncio de subasta de la mitad del predio del Parque de la Costa y un tren que sigue corriendo.
Material educativo e histórico.
Fuentes principales
— La Nación, 4 de junio de 2013: «Un tren turístico de 15 kilómetros inaugurado en 1995».
— Perfil, 5 de junio de 2013: «Cómo era el noventoso negocio del Tren y Parque de la Costa estatizados».
— La Nación, 8 de julio de 2020: la estación del Tren de la Costa en San Isidro (Virginia Mejía).
— La Nación, 23 de septiembre de 2024: «Tren de la Costa de San Isidro: el shopping a cielo abierto que visitó Lady Di y está abandonado hace años» (Luján Berardi).
— Forbes Argentina, 17 de diciembre de 2025: «El Estado subasta el terreno donde funciona el Parque de la Costa».
— y otras fuentes: diarios de 2013 (DyN y Télam), iProfesional, El Comercio de Zona Norte, Canal 26 y Ámbito.
Las cifras de pasajeros de los primeros años difieren entre las fuentes: unas hablan de tres millones trescientos mil viajes en 1996, otras de cuatro millones doscientos mil en la primera temporada. En el video están las dos.
Nota: el Tren de la Costa sigue funcionando y el Parque de la Costa sigue abierto; Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre son ciudades llenas de vida. Lo que se perdió fue el proyecto que convirtió al tren en un paseo de compras. En este canal contamos hechos con fechas y fuentes; no opinamos sobre la política de hoy. Las fotografías de archivo llevan su fuente en pantalla; el resto de las imágenes son recreaciones ilustrativas.
El Ocaso Austral — la Argentina que ya no está.
#historia #Argentina #TrenDeLaCosta #SanIsidro #Tigre #ZonaNorte
ℹ️ Sobre este video
Material educativo e histórico. El guion, la investigación y el montaje son propios, basados en las fuentes mencionadas en la descripción. Las reconstrucciones visuales y la voz del narrador se generaron con ayuda de inteligencia artificial, con fines ilustrativos — no son grabaciones reales ni material de archivo auténtico. La historia fue simplificada para un público amplio y puede contener aproximaciones. El objetivo: informar y preservar la memoria del lugar.
Un sábado de mil novecientos noventa y seis, el Tren de la Costa llevaba más gente que muchas ciudades del interior: según los números que publicó la prensa, unas cien mil personas por fin de semana. Viajaban por el viejo ramal del Bajo, entre Olivos y Tigre, en formaciones españolas, y se bajaban en estaciones que eran a la vez shopping, cine, patio de comidas y paseo junto al río. Al final del recorrido, desde mil novecientos noventa y siete, esperaba un parque de diversiones. Casi veinticinco años después, en la estación San Isidro, de setenta y cuatro locales funcionaban tres.
Esta es la historia de cómo se armó ese negocio y de cómo se desarmó. Las vías se tendieron entre 1891 y 1896 y durante décadas llevaron al tren del Bajo, que bordeaba la costa por debajo de las barrancas. En 1961, con el gobierno de Arturo Frondizi, Ferrocarriles Argentinos suspendió el servicio entre Olivos y Delta, por pocos pasajeros y altos costos. La traza quedó abandonada treinta y cuatro años. A fines de los ochenta el Estado la licitó junto con los terrenos de las estaciones; hubo un solo oferente, la Sociedad Comercial del Plata. El nuevo tren se inauguró en abril de 1995, con trocha cambiada, catenaria y un pasaje sin subsidio, mucho más caro que el de un tren común. Por esas estaciones pasaron el rey Juan Carlos de España y, en noviembre de ese año, la princesa Diana. Después llegaron el efecto tequila, la crisis de fin de siglo, el concurso preventivo de la empresa, la deuda del canon desde 2001 y la caída de pasajeros. En 2013 el Estado rescindió la concesión y la línea pasó a manos públicas.
Qué vas a aprender
— Qué fue el tren del Bajo, por dónde corría entre Buenos Aires y Tigre y por qué Ferrocarriles Argentinos lo suspendió en 1961.
— Cómo se pensó el Tren de la Costa: la licitación, la concesión a un único oferente, el cambio de trocha, las formaciones españolas y las estaciones-shopping.
— Por qué el negocio dependía más de los locales y del parque que del pasaje, y qué pasó cuando llegaron las crisis, el canon impago y la diferencia de tarifas con los trenes subsidiados.
— Qué quedó: la rescisión de 2013, la estación San Isidro con sus locales vacíos y una universidad adentro, el anuncio de subasta de la mitad del predio del Parque de la Costa y un tren que sigue corriendo.
Material educativo e histórico.
Fuentes principales
— La Nación, 4 de junio de 2013: «Un tren turístico de 15 kilómetros inaugurado en 1995».
— Perfil, 5 de junio de 2013: «Cómo era el noventoso negocio del Tren y Parque de la Costa estatizados».
— La Nación, 8 de julio de 2020: la estación del Tren de la Costa en San Isidro (Virginia Mejía).
— La Nación, 23 de septiembre de 2024: «Tren de la Costa de San Isidro: el shopping a cielo abierto que visitó Lady Di y está abandonado hace años» (Luján Berardi).
— Forbes Argentina, 17 de diciembre de 2025: «El Estado subasta el terreno donde funciona el Parque de la Costa».
— y otras fuentes: diarios de 2013 (DyN y Télam), iProfesional, El Comercio de Zona Norte, Canal 26 y Ámbito.
Las cifras de pasajeros de los primeros años difieren entre las fuentes: unas hablan de tres millones trescientos mil viajes en 1996, otras de cuatro millones doscientos mil en la primera temporada. En el video están las dos.
Nota: el Tren de la Costa sigue funcionando y el Parque de la Costa sigue abierto; Vicente López, San Isidro, San Fernando y Tigre son ciudades llenas de vida. Lo que se perdió fue el proyecto que convirtió al tren en un paseo de compras. En este canal contamos hechos con fechas y fuentes; no opinamos sobre la política de hoy. Las fotografías de archivo llevan su fuente en pantalla; el resto de las imágenes son recreaciones ilustrativas.
El Ocaso Austral — la Argentina que ya no está.
#historia #Argentina #TrenDeLaCosta #SanIsidro #Tigre #ZonaNorte
ℹ️ Sobre este video
Material educativo e histórico. El guion, la investigación y el montaje son propios, basados en las fuentes mencionadas en la descripción. Las reconstrucciones visuales y la voz del narrador se generaron con ayuda de inteligencia artificial, con fines ilustrativos — no son grabaciones reales ni material de archivo auténtico. La historia fue simplificada para un público amplio y puede contener aproximaciones. El objetivo: informar y preservar la memoria del lugar.